El promotor Enrique Banús compró unos terrenos no urbanizables en Ciutat Meridiana, el alcalde franquista José María de Porcioles Colomer (FET y de las JONS) favorece la especulación urbanística para alojar a la inmigración, los recalifica en 1963 e impulsa el Plan Parcial de Font Mangués.
El regidor del Ajuntament de Barcelona Mariano Ganduxer Relats, el procurador de las Cortes franquistas Joan Antoni Samaranch Torelló (FET y de las JONS), el secretario de la Diputació de Barcelona Lluís Sentís Anfruns… formaban parte del consejo de administración de Urbanizaciones Torre Baró SA y construyen un polígono de viviendas con materiales de mala calidad. Las familias propietarias reclamarían, porque un 40% de los pisos tienen humedades, y la empresa las rechaza, diciendo que la causa del problema es el uso que dan a los baños y cocinas. La corrupción de la dictadura franquista permitirá edificar en el espacio reservado para un mercado y erigir un rascacielos de veinte plantas a Inmuebles en Renta.
El incipiente asociacionismo vecinal se moviliza en 1968 y 1969 contra el intento de suprimir una de las líneas de autobús que da servicio a Ciutat Meridiana. La Asociación de Vecinos del Sector Vallbona-Torre Baró-Trinidad (Nova y Vella), más conocida como Asociación de Vecinos 9 Barrios, aprovechó los resquicios que dejaba la dictadura para legalizarse el 11 de abril de 1970 y se crean las secciones de Canyelles, Ciutat Meridiana, La Guineueta, La Prosperitat, Les Roquetes y El Verdum. Las asambleas y manifestaciones se hacían en un descampado sin nombre (plaza de Abajo) donde se colocan unos carteles denominándola “Plaza Roja”. A lo largo de los siguientes años, Filiberto Bravo, María Cantos Llovera (PSUC), Manuel Gordillo (PSUC), Fernando Pindado Sánchez “Tati” (OC-BR), Clemente Puente, Laureano Rodríguez Huertas (PSUC), Antonio Torrico Rodríguez (PSUC)… colaborarán con la sección o la AVV Ciutat Meridiana.
La sección de Ciutat Meridiana exigía la reparación de los edificios afectados por las humedades y las obras empiezan en 1972, pero se denuncia a la constructora en 1974, por no solucionar las deficiencias en veinticinco pisos, y al descubrir, en 1975, que la cimentación era defectuosa. La rehabilitación se paraliza, el vecindario se manifiesta, corta el tráfico y reclamará judicialmente contra la empresa en 1977 por las grietas en noventa viviendas.
El vecindario de Ciutat Meridiana reclamaba el servicio de limpieza de las calles organizando el Concurso de caza de ratas de 1971, la sustitución de las canalizaciones de gas natural en 1973, los semáforos en 1976, parques infantiles… La necesidad de escolarizar a la infancia y la juventud en centros de enseñanza pública movilizó el barrio para conseguir la Escola Mestre Morera, la Escola Ferrer i Guàrdia, la mejora de las instalaciones de la Escola Elisenda de Montcada y, con Torre Baró y Vallbona, el Institut Pablo Ruiz Picasso.
El barrio no tiene asistencia sanitaria pública y la sección de Ciutat Meridiana reclama un ambulatorio a partir de 1974. La juventud representaba “Las aventuras y desventuras de un asegurado” durante una manifestación, la gente escribe una carta a los Reyes Magos pidiendo un hospital e inauguran un ambulatorio simbólico en junio de 1975. Las protestas consiguieron un consultorio en 1976 y la apertura de un Centre d’Atenció Primària para la Zona Nord en 1989.
La AVV Ciutat Meridiana participaría en las asambleas de la Coordinadora d’Associacions Veïnals i Entitats de Nou Barris de 1980 y 1981 para ampliar las líneas de metro, se suma en 1989 a la Coordinadora Pro-metro a Nou Barris y construye en 1992 una estación simbólica en el carrer de Vallcibera. La Generalitat de Catalunya ofreció hacer un minimetro o esperar hasta el 2010 para tener un metro convencional y la AVV Ciutat Meridiana firma un acuerdo en 1999 para conseguir el “gusanillo” de la línea 11, inaugurada en 2003, y el pequeño funicular “papamóvil”, que salva el desnivel entre la avinguda dels Rasos de Peguera y el carrer de les Agudes.
El gobierno de CiU recortaba los presupuestos de la sanidad pública catalana en 2011 y suprime la atención a las urgencias nocturnas y durante los fines de semana en el Centre d’Atenció Primària de la Zona Nord de Nou Barris. Las AVV de Ciutat Meridiana, Torre Baró y Vallbona se manifiestan el 30 de junio, porque no hay otro CAP que atienda las urgencias, y consiguen frenar la medida.
La burbuja inmobiliaria encareció el precio de las viviendas, incluso en lugares tan alejados del centro como Ciutat Meridiana, que estalla con la crisis financiera del 2008. Miles de personas no pueden pagar las hipotecas o alquileres, por culpa de la precariedad laboral y los sueldos bajos, y son expulsadas de sus hogares. La AVV Ciutat Meridiana y la Associació 500X20 coordinarían al vecindario para frenar los desahucios y obligan a los bancos a renegociar la deuda pendiente, ofrecer alquileres a precios asequibles o que los servicios sociales realojen a las familias vulnerables.
Actualmente, Ciutat Meridiana rehabilita los edificios para mejora el aislamiento e instalar ascensores y el vecindario se manifiesta desde 2025 denunciando la falta de personal sanitario y recursos en el CAP Zona Nord.