El Plan de Enlaces de 1905 y el Plan General de Urbanización de Barcelona de 1917 diseñaron un paseo de circunvalación, conocido como la calle de los Sesenta Metros por su anchura, que pasa por La Guineueta Vella y las masías de la zona.
Las personas enfermas se amotinarían durante la Guerra Civil española en la leprosería de Can Masdeu contra la dirección del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, el vecindario colectiviza los terrenos agrícolas, a los que llama la Granja del Pueblo, la Generalitat de Catalunya confisca la masía de Can Sangenís de las Germanes Hospitalàries para el Hospital General de Catalunya y lo convierte en cuartel militar en 1938.
El Plan General de Ordenación de la Comarca de Barcelona y Área de Influencia de 1953 y los Planes Especiales de 1961 y 1963 promueven la circulación intensiva de vehículos y transforman el paseo en una autovía urbana. El Ministerio de Obras Públicas aprobaría el trazado Segundo Cinturón en 1969 y las obras del Tramo II que pasaba por Nou Barris en 1970.
El alcalde franquista José María de Porcioles Colomer (FET y de las JONS) favoreció la especulación urbanística para alojar a la inmigración, impulsa el Plan Parcial de Canyelles de 1964 y la construcción del Segundo Cinturón / ronda de Dalt. Los proyectos expulsaban a centenares de personas de La Guineueta Vella, un núcleo de autoconstrucción o “corea” de doscientas cincuenta infraviviendas sin agua corriente, alcantarillado ni alumbrado. El vecindario desconfía de las intenciones del ayuntamiento, porque los barrios empiezan a movilizarse contra el Plan Parcial de Torre Baró-Vallbona-Trinidad.
La Asociación de Vecinos del Sector Vallbona-Torre Baró-Trinidad (Nova y Vella), más conocida como Asociación de Vecinos 9 Barrios, aprovecharía los resquicios que dejaba la dictadura para legalizarse el 11 de abril de 1970 y se crean las secciones de Canyelles, Ciutat Meridiana, La Guineueta, La Prosperitat, Les Roquetes y El Verdum. La primera sección agrupaba al vecindario de La Guineueta Vella-Canyelles y se organiza alrededor de María Ángeles Rivas Ureña (PSUC).
El Ministerio de Obras Públicas y el Ajuntament de Barcelona acordaron que el primero se haría cargo de las obras del Segundo Cinturón y el segundo de adquirir los terrenos a precios ridículos, porque “Para mayor gloria de la ciudad, todos los vecinos deben abandonar tan insalubre barrio”. El incipiente asociacionismo vecinal convence a la mayoría de las personas propietarias para que se opongan a las expropiaciones, la comitiva municipal intenta notificar el 8 de febrero de 1972, casa por casa, las primeras treinta y cuatro y las familias afectadas se niegan a firmar el documento, mientras unas doscientas cincuenta personas aplauden.
La sección de La Guineueta Vella rechazaría el traslado a Ciutat Meridiana, exige el realojo en el nuevo barrio de Canyelles, facilidades para alquilar o comprar los pisos, la cobertura del Segundo Cinturón y, lo que no tenía precedentes, participar en una comisión de inspección para vigilar la ejecución de las obras. Las mujeres de La Guineueta Vella inmovilizaban las excavadoras durante dos días, al grito de “¡Pisos sí, excavadoras no!”, y paralizaran la construcción de ese tramo del Segundo Cinturón.
El Ajuntament de Barcelona cedió y el Patronato Municipal de la Vivienda (PMV) edifica, a partir de 1973, 2.900 viviendas sociales en Canyelles para el vecindario de La Guineueta Vella, El Carmel y el afectado por el derrumbe de los edificios de DARSA en La Guineueta. La sección de Canyelles organizaría una exposición muy crítica con el proyecto en 1973 y, entre 1975 y 1976, ocupa el Instituto Nacional de la Vivienda y el PMV para que asuman el incremento del precio de las obras, se manifiesta en plaça de sant Jaume pidiendo que se aceleren los trabajos, bloquea la maquinaria hasta que les entregan los planos de los edificios y vuelve a ir al PMV, para exigir que respete el acuerdo de reparto de pisos.
La necesidad de escolarizar a la infancia y la juventud en centros de enseñanza pública movilizó a Canyelles, La Guineueta, Les Roquetes y El Verdum para conseguir el Institut de Formació Professional Guineueta, el Institut La Guineueta y la sección Canyelles denunció los retrasos en la construcción del mercado municipal, la Escola Tomàs Moro, el Institut Collserola, el parc de Josep Maria Serra Martí…
Mientras tanto, la AVV 9 Barrios exigirá la cobertura del Segundo Cinturón, que separaba barrios y agrava el problema de la contaminación, y las movilizaciones se suceden: las mujeres de Canyelles obligaron al alcalde franquista Enric Masó Vázquez (FET y de las JONS) a cruzar por una pasarela de madera, que era el único acceso al barrio, y consiguen dos puentes estables en 1973, Canyelles y La Guineueta detienen las obras en 1975 y el Ministerio de Obras Públicas acepta cubrir algunos tramos a su paso por Nou Barris. La oposición vecinal paralizará el Segundo Cinturón durante diez años, hasta conseguir la cobertura del 66% de la ronda de Dalt, y reclama hacer zonas verdes, instalaciones polideportivas y equipamientos municipales.
Las AVV de Les Roquetes y Canyelles pedían que las instalaciones deportivas de la Fundació BRAFA fuesen de uso público, consiguen que el Ajuntament de Barcelona compre el pabellón en 1979 y lo convierte en el Centre Esportiu Municipal Artesania. BRAFA también era propietaria de la escuela deportiva y el vecindario derriba las cercas en 1980, porque impedían el libre acceso a la serra de Collserola.
La AVV Canyelles participó en las asambleas de la Coordinadora d’Associacions Veïnals i Entitats de Nou Barris de 1980 y 1981 para ampliar las líneas de metro, se suma en 1989 a la Coordinadora Pro-metro a Nou Barris, construye una estación simbólica en la plaça de Karl Marx e inauguraba su parada de metro en el 2001.
El gobierno de CiU recortaría los presupuestos de la sanidad pública catalana en 2011 y suprime la atención a las urgencias nocturnas y durante los fines de semana en el Centre d’Atenció Primària de la Guineueta. Las AVV de Canyelles y La Guineueta protestan contra la pérdida del servicio y el desvío de las personas enfermas a un hospital privado fuera de Nou Barris, el vecindario se manifiesta por passeig de Valldaura dos días a la semana, durante 36 meses, y corta la ronda de Dalt varias veces.
El paso del tiempo deterioró el revoque de muchas fachadas en Canyelles y los edificios se rehabilitan desde el 2015 para mejorar el aislamiento.