La dictadura de Primo de Rivera construyó cuatro polígonos de viviendas, alejados del centro, para ocultar el barraquismo durante la Exposición Universal de 1929: Baró de Viver, Bon Pastor, Can Tunis y Hermenegildo Giner de los Ríos en Can Peguera, también conocido, según la época, como Casas Baratas de Horta, Pueblo Español y Ramón Albó. El año 1931 se entregan las viviendas de Can Peguera, el barrio se convierte en el principal foco del anarcosindicalismo durante la Segunda República y la CNT moviliza al vecindario, que reclama la apertura del Grupo Escolar Hermenegildo Giner de los Ríos y el alumbrado público. El Comité de Defensa Económica de Santiago Bilbao Larregola (CNT-FAI) exigía una rebaja del 40% durante la huelga de alquileres, las mujeres paran los desahucios de quienes no pueden pagar y el Patronato de la Habitación del Ajuntament de Barcelona les corta los suministros de agua y luz. La Generalitat de Catalunya aprobaba una rebaja del 50% en el precio del alquiler al inicio de la Guerra Civil española, pero la dictadura franquista reclama ese dinero a las familias y les incrementará la cuota.
Lola Iturbe Arizcuren (CNT-FAI y Mujeres Libres), Juan Manuel Molina Mateo “Juanele” (CNT-FAI, Comitè Central de Milícies Antifeixistes de Catalunya, Comité de Abastos, subsecretario de Defensa de Catalunya y comisario político de los Cuerpos de Ejército X y XI) y otros periodistas de Solidaridad Obrera y Tierra y Libertad vivieron en Can Peguera y Buenaventura Durruti Domínguez y Francisco Ascaso Abadía (CNT-FAI y Los Solidarios) pasan por el domicilio de Francisco Ortiz Cárdenas. La policía practicaría detenciones en Can Peguera y encuentra arsenales durante los registros, porque la CNT y la FAI tienen una militancia muy activa (Eugenio Barrio Galileo, Raquel Castro Maestro, José Costa Ferrer, Josep Fort Maluenda, Juan Martínez Vita “Juanito el Rebelde” “Juan Horta” “Moreno”, Pablo Mayo Mayo, Tomás Rodríguez Martínez…), que prepara la insurrección de enero de 1933, sabotea el transporte público durante las huelgas de 1933 a 1935 y persigue a una unidad de sublevados durante el golpe de Estado del 19 de julio de 1936.
La derrota republicana obligaba a exiliarse a muchos de sus habitantes, como Raquel Castro, José Costa, Josep Fort, asesinado en el campo de exterminio nazi NS-Tötungsanstalt Hartheim del castillo de Hartheim, Lola Iturbe, Juan Martínez Vita, Juan Manuel Molina… y la dictadura vigila el barrio desde el cuartel de la Guardia Civil.
Pese a todo, algunas personas intentaron reorganizar la CNT y dan apoyo logístico a las guerrillas anarquistas. El antiguo miliciano Juan Brell Piñol (CNT) se establecía en el carrer de Vila-seca 80 con una identidad falsa a finales de los años cuarenta, Quico Sabaté Llopart (CNT-FAI) y Amadeo Ramón Valledor “El Asturiano” (CNT) se esconden allí en 1956 durante un mes y los tres huirán por los tejados para evitar la detención de la Guardia Civil. El grupo de maquis de Josep Lluís Facerías (CNT y JJLL) pasó varias veces por Nou Barris, Luis Agustín Vicente “El Metralla” (CNT) se fuga el año 1952 del castell de Montjuïc y refugia en Can Peguera, tal vez en la casa de Juan Brell, y es significativo que la policía asesinase a Josep Lluís Facerías en 1957 en un lugar tan cercano como la plaça de les Madres de la Plaza de Mayo.
El barrio se ampliaba para alojar a las personas afectadas por las expropiaciones en la avinguda de les Drassanes o el derribo de Can Baró.
Es posible que una Comisión Obrera de Barrio o una Comisión de Barrio impulsase la fundación de la AVV El Turó de la Peira-Santa Eulàlia de Vilapicina-Ramón Albó (Can Peguera) en 1973. La primera junta se formó con personas que no estaban fichadas por actividades políticas, como Juan Bueno Hernández (PSUC), Francisca Corts Llort, Maria Doménech Doménech, Antonio Kaiser Herrera, Agustín Muñoz Sierra y Maria Rosa Vernet (¿o Benet?), y colaboran a lo largo de los años Joan Benaiges i Guasch, Maria Rosa Benet, Pilar Espuña Domènech (HOAC, Coordinadora de Banca, UCL, MCC, Revolta y Subleva), Jorge Falcón Brito “El Canario”, Vicenç Faus Abad (CCOO y PSUC), Joaquina Gómez-Pastrana López, Rafael Lora Lora (CCOO y PSUC-PCC), Andrés Madruga (PSUC), Mariano Martínez Piquer, José Molina Ayala (CCOO, PSUC-PCC y FAVB), Luis Moscoso Moscoso (CCOO y PSUC), Juan Navarro García (CCOO y PSUC-PCC-EUiA-BeC), Pep Ortiz Sacristán (PCE(i)-PTE), Antonia Pazos Ortega, Rosor Poveda Pastor, Pepa Sala o Antonio Silva Pérez (JOC y PCE(m-l)) después de pasar por la AVV Les Roquetes. Las primeras asambleas se celebrarían en las instalaciones de la Secció Esportiva Santa Eulàlia (SESE), con permiso de la parroquia de santa Eulàlia, hasta que alquilan un local en el carrer d’Alloza.
El alcalde franquista José María de Porcioles Colomer (FET y de las JONS) favoreció la especulación urbanística para alojar a la inmigración, recalifica los terrenos del Institut Mental de la Santa Creu i Sant Pau e impulsa el Plan Parcial de Ca n’Ensenya. El procurador en las Cortes franquistas Joaquín Viola Sauret (FET y de las JONS), que pertenece a los consejos de administración de varias constructoras (Urbanización Barcinova, Calpisa-Calinova, Inmobiliarias Renta SA…) y llegará a ser alcalde de Barcelona durante la dictadura, compraba 19.000 m² del Institut Mental y el ayuntamiento le permite derribarlo para construir edificios.
Las AVV de 9 Barrios, Porta i El Turó de la Peira-Vilapicina-Can Peguera pedían transformarlo en un hospital público y apoyan a la plantilla, pero no pueden impedir la demolición de los pabellones laterales. Las AVV convocaron una asamblea conjunta el 5 de noviembre de 1976 en el Virrey Cinema, contra la prolongación del carrer del Doctor Pi i Molist y el proyecto de edificar más bloques en los terrenos del Institut Mental. El vecindario se manifiesta, inmoviliza las excavadoras durante un mes, las mujeres hacen los turnos de día y los hombres se incorporaban cuando vuelven del trabajo. La constructora reinicia las obras el 29 de noviembre presentando unas licencias irregulares, el vecindario vuelve a pararlas, envía una comisión al Ajuntament de Barcelona y salva las huertas y el cuerpo central del psiquiátrico.
El Plan General Metropolitano de 1976 propone regenerar las zonas más degradadas de la ciudad y, al mismo tiempo, quería derribar el barrio de Can Peguera para especular con los terrenos. Una veintena de personas, como Bernarda Freijo Cervera, Eugenio Martínez, Pep Ortiz Sacristán (PCE(i)-PTE), Bernabé Simón…, organizó una comisión en la AVV Turó de la Peira-Vilapicina-Can Peguera para oponerse al plan y movilizar al vecindario convocando asambleas, presentando alegaciones, recogiendo firmas.. y se manifiesta el domingo 24 de octubre de 1976 sin autorización del gobernador civil. El grupo también crearía la asociación Centro Social Ramón Albó en noviembre de 1977, desde donde se exige al Patronato Municipal de la Vivienda la rehabilitación de las casas, un proceso que se iniciará en 1983 y tarda veinte años en mejorar la habitabilidad del 83% de los hogares.
Simultáneamente, las Vocalies de Dones de las AVV 9 Barrios, El Carmel, El Turó de la Peira-Vilapicina-Can Peguera y La Torre Llobeta-Vilapicina propusieron al Ajuntament de Barcelona crear un punto de información sobre anticoncepción e interrupción voluntaria del embarazo, el centro de planificación familiar se instala en 1979 en el passeig de Maragall 242 y atiende gratis a mil quinientas visitas durante sus cinco primeros meses de funcionamiento.
La AVV Turó de la Peira-Vilapicina-Can Peguera no era ajena a la situación política y apoya movilizaciones laborales o contra la dictadura franquista. La FAVB, en colaboración con la Assemblea de Catalunya, convocaría manifestaciones el 1 y el 8 de febrero de 1976 exigiendo la amnistía para los presos políticos, la AVV Turó de la Peira-Vilapicina-Can Peguera apoya la acción desde su boletín informativo Nuestra Voz, publica escritos de Lluís Maria Xirinacs (Assemblea de Catalunya y BEAN) y Ferran García Faria, en huelga de hambre ante la prisión de la Modelo, y de Marcelino Camacho Abad (CCOO y PCE-IU), encarcelado en Carabanchel.
La AVV Can Peguera se constituyó a partir del Centro Social Ramón Albó, reabre el refugio antiaéreo del carrer de Cornudella durante las Festes Majors de 1998 y promoueve un referéndum para elegir el nombre del barrio entre los de Ramón Albó, un personaje vinculado con las dictaduras de Primo de Rivera y Franco, Les Cases Barates o Can Peguera, que era el de una masía de la zona y fue la opción ganadora.
El vecindario de Can Peguera reclamaba equipamientos para el barrio, consigue que el cuartel de la Guardia Civil se convierta en Casal de la Gent Gran y recuperar el Grupo Escolar Hermenegildo Giner de los Ríos: la Associació Sociocultural la Cosa Nostra gestiona el Casal de Barri, el edificio del colegio es el Centre de Dia Pi i Molist y residencia para personas con trastornos mentales, el parvulario acoge al Esplai Tronada y los antiguos laboratorios al Esplai de Can Ensenya para personas con síndrome de Down.
El riesgo de destrucción se aleja y Can Peguera formará parte del Patrimoni Històric de Barcelona como testimonio de los barrios de casas baratas.