Jaume Oller Prats, un vecino de la Prosperitat muerto en los cuarteles de Sant Andreu de Palomar

Revisando unos ejemplares de Finestrelles, una revista publicada por el Centre d’Estudis Ignasi Iglesias, hemos encontrado un artículo de Pedro Robles Sánchez en el que, entre otros recuerdos, escribía: “Cuando llegamos a una farola del paseo, frente a donde ahora hay viviendas, pero que entonces era un campo, vimos una gran mancha de sangre quemada -en aquellos tiempos, cuando alguien era herido en la calle se quemaba la sangre para evitar que acudieran las moscas-”.

“También se hablaba del chico que había muerto junto a la farola. Era un chico de dieciséis años, Jaume Oller Prats, que vivía en la barriada de la Prosperitat. Trabajaba de aprendiz de carpintero a los Establecimientos Morros-Fábrica de Molinería, del carrer Palomar” (Robles 2005). El texto nos ponía sobre la pista de un vecino del actual distrito de Nou Barris que combatió la sublevación militar del cuartel de artillería a Sant Andreu de Palomar y sería una de nuestras primeras víctimas de la Guerra Civil.

Aquel 19 de julio de 1936, la militancia anarquista y republicana seguía las informaciones del inicio de rebelión contra la República, sospechaban que se extendería en Barcelona y vigilaban los puntos críticos. Algunas columnas militares salieron de Sant Andreu en dirección a la plaça de Cataluña y otros grupos lo hicieron hacia diferentes puntos del barrio. Pedro Robles Sánchez publicó un texto más breve, en otro número de Finestrelles, proporcionando más datos sobre los acontecimientos: “un grupo armado comandado por un teniente, en mangas de camisa, cosa insólita en aquel tiempo, y la gente que lo acompañaba iban vestidos de soldados, pero con la ropa nueva y que les colgaba, como si fueran «quintos». Se apostaron ante dos casas a medio construir, en el passeig de Torras i Bages, aproximadamente donde ahora está el n.º 100, y por la Casa Bloc en construcción, desde donde cubrían el paseo, conjuntamente con otro grupo de paisanos armados, también partidarios de los rebeldes, que ocupaban la cúpula y el campanario de la iglesia” (Robles 1999).

Esta información se puede complementar con alguna frase del primer artículo que hemos mencionado: “… pero eran unos soldados extraños, con uniformes nuevos que les colgaban como a los quintos, pero sus rostros mostraban que ya pasaban de quintos. Eran los paisanos que hacía poco habían entrado en los cuarteles y ahora, armados con fusiles, estaban tomando posiciones por aquellos lugares” (Robles 2009). Para aclarar conceptos, los “quintos” eran los jóvenes llamados a hacer el servicio militar obligatorio y, según la información aportada por Jordi Petit Gil, los civiles eran “unos 260 hombres -entre los Requetés de Sabadell y Terrassa, gente de Comunión Tradicionalista, Renovación Española, y algunos militares retirados- consiguieron acceder entre las 12 y las 3 de la madrugada del día 19 de julio. Y hacia las 3 de la madrugada, llegó otro grupo de hombres a pie provenientes del passeig Colom” (Petit 2014).

Las sirenas de las fábricas sonaron, la señal convenida para salir a las calles de la ciudad y parar el golpe de estado, y el vecindario rechazó a los militares que intentaban ocupar el puente sobre el río Besòs de las Casas Baratas de Barón de Viver, mientras que en el núcleo de Sant Andreu, “Un grupo de sindicalistas, mal armados, hizo una pequeña barricada en la entrada del carrer Joan Torras, desde donde vigilaban los movimientos del enemigo, a cubierto de los tiradores del campanario.” (Robles 1999) y la gente de las barriadas próximas se sumó al asedio. Algunas fuentes orales, en concreto Isabel Blas Aguirre que vivía en el carrer de Rubén Dario, afirmaban que dos de los soldados del campanario se negaron a continuar disparando y el oficial los asesinó, pero no hemos encontrado confirmación de estos hechos.

Recuperando las aportaciones de Pedro Robles Sánchez, en la dos se describe el momento de la muerte de Jaume Oller: “hacia el mediodía, un jovencito, con una pistola en la mano, pasó al otro lado del paseo; salió de la barricada y medio cubriéndose entre los troncos de los árboles que había a la acera, fue avanzando hacia el lugar donde se encontraban los facciosos. Cuando pasó por el barrio, entre los pasajes de Jacint Guardiola e Isabel Ribó, ya le disparaban algunos tiros. Los vecinos le decían «¡No vayas! ¡No seas loco! ¡Entra aquí en la casa!», pero él continuó avanzando” (Robles 1999; en Robles 2009 concreta que uno de los que lo gritaban era “el marido de Isabel Verdaguer, que también trabajaba en la misma empresa”).

“Al llegar a una farola, enfrente de donde ahora está el número 64 (del passeig Torras i Bages), pero que entonces todavía era un campo, un tiro le hirió mortalmente. Tres mujeres y un hombre, agitando pañuelos blancos, fueron a recoger el cuerpo del joven. Los vecinos del barrio, que miraban esta escena desde la esquina del passatge Isabel Ribó, vieron como se lo llevaban en brazos tres hombres, mientras las mujeres continuaban agitando pañuelos blancos” (Robles 1999), “y llevaron su cuerpo al dispensario de la carrer Ajuntament” (Robles 2009). En una nota a pie de página informa sobre los autores y el lugar desde donde se produjeron los tiros: “Eran grupos de voluntarios requetés que (¿se sumaban?) al alzamiento militar para reforzar la defensa de los cuarteles donde habían quedado muy pocos soldados. Algunos de aquellos individuos vestidos de soldados se parapetaron en las azoteas de la Casa Bloc, todavía en construcción, y otros lugares del paseo. Fueron los que abatieron al joven Jaume Oller” (Robles 2009).

Cuando finalizaron los combates “Unas mujeres del barrio, encabezadas por Isabel Verdaguer, fueron a la farola donde cayó aquel chico y pusieron un ramo de flores y un trozo de cartón en que había escrito: «Aquí cayó una víctima del fascismo. Respetad las flores». Unos días más tarde se añadió un marco de madera con una foto del joven con esta inscripción: Jaume Oller Prats, 16 años».

“Poco tiempo después, en el lugar que ocupaba una gran placa de mármol, situada en la esquina del carrer de Santa Marta, que llevaba el nombre del Paseo del obispo Torras i Bages, y que había sido (¿manchada?, ¿rota?) los primeros días de la guerra, se colocó una placa de mármol, más modesta, con el nombre de aquel héroe: Passeig de Jaume Oller; también se puso otra en la pared de la fábrica de hiladuras «can Carabassa» (Robles 1999).

Uno de los problemas de recuperar la historia a partir de la memoria oral es la fiabilidad de esos recuerdos, pero, en este caso, Pau Viñas i Roig recuperó una carta de Pedro Robles Sánchez donde se menciona “un certificado firmado por cuatro testigos, uno de ellos era en Miquel Ribas Verdaguer. Su padre trabajaba a los Establecimientos Morros S.A. (fábrica de molinería), del carrer Palomar, y fue de los que vio, a través de la ventana de su casa, como aquel jovencito pasaba por delante con la pistola en lamano. Lo reconoció y fue de los que le gritaron diciéndole: «No vayas, entra a casa». Miquel, un tiempo más tarde entró a trabajar en «Can Morros» y con los años llegó a ser un alto ejecutivo de esa empresa. Cuando los talleres cerraron, se llevó el libro donde estaba inscrito todo el personal que había trabajado en la empresa, e hicimos una fotocopia de la página donde estaba registrado ese chico.” De aquella fotocopia saqué estos datos biográficos: Jaume Oller Prats (todo estaba escrito en castellano), 16 años, nacido en Barcelona el 16 de febrero de 1920 (añadí: murió luchando en el passeig de Torras i Bages el 19 de julio de 1936). Hijo de Joan y Carme. Vivía en el carrer Florida, n.º 34, del barrio de la Prosperitat. Hoy este n.º corresponde a un bloque de pisos nuevos y no se han encontrado referencias a familiares de este chico. Trabajaba de carpintero en los Establecimientos Morros S.A. (Instalaciones para fábricas de harinas), de la calle Palomar, donde entró de aprendiz a los 14 años, el 25-6-34” (Viñas 2021).

Pau Viñas y Roig añade que era miembro del Sindicato Único Metalúrgico de la CNT de San Andreu y, “según el historiador Casas: «Su hermano Joan Oller i Prats, también miembro de la CNT /…/ estuvo encarcelado en 1931 en la prisión Modelo de Barcelona por actividades relacionadas con determinados depósitos de armas»”. Estos datos podrían explicar que un joven de dieciséis años dispusiese de una pistola, cuando la carencia de armas era generalizada, porque tenía la confianza del sindicato por su implicación o la relación familiar con Joan Oller.

Sobre la familia Oller nosotros solo hemos encontrado que Joan había sido detenido por coaccionar a empresarios para que readmitiesen a trabajadores despedidos (La Vanguardia) y, a pesar de que todavía se tiene que determinar si era una hermana, una referencia a Mercedes Oller Prats que fue juzgada en el Consejo de Guerra 034918, condenada en un año de prisión menor y, finalmente, indultada según se dice en la Lista de procedimientos judiciales militares (Llei 11/2017, del 4 de juliol, de reparació jurídica de les víctimes del franquisme).

Jaume Oller no fue la única víctima mortal durante el sitio de los cuarteles y, después de la publicación de un libro del historiador Just Casas i Soriano, Pau Vinyes i Roig ha identificado a otros vecinos de Sant Andreu: Antoni Bonàquer i Sánchez, Simó Ailagas i Sans (CNT) y Narcís Rios i Clemente (CNT). También murió Artur Fontrodona i Fontrodona (ERC) en la avinguda Diagonal, Eugeni Parareda i Vall (CNT) en un lugar sin concretar, Ramon Sierra i Sánchez (CNT) desaparecido y resultaron heridos, en diferentes puntos de la ciudad, Joan Domènech i Rodríguez (ERC), Josep Pastor i Rebollo (ERC, tiempo después moriría en el frente de Aragón), Josep Peñalver i Barranco (PCC-PCE-PSUC) y Joan Solano i Hernández (Ateneu Obrer de Sant Andreu) (Vinyes 2017).

Desde la Taula Unitària de Nou Barris per la República queremos agradecer las investigaciones hechas por todas aquellas personas que han recuperado la historia de nuestros barrios y anunciaros que hemos incluido el nombre de Jaume Oller Prats en la lista de la Gente de Nou Barris que luchó contra el fascismo y, también, el passeig de Jaume Oller en nuestros Espacios de Memoria Histórica.

Citación: Ignacio José Castaño Pacho. Jaume Oller Prats, un vecino de la Prosperitat muerto en los cuarteles de Sant Andreu de Palomar : Jaume Oller Prats, un veí de la Prosperitat mort a les casernes de Sant Andreu de Palomar. 2021. DOI: 10.13140/RG.2.2.19806.15682. Este material de acceso abierto se distribuye bajo los términos de una licencia Creative Commons Attribution 4.0 International (CC BY 4.0) License.

Bibliografía:

Petit Gil, Jordi. Sant Andreu: del 18 al 20 de juliol de 1936. 2014. Sant Andreu de Palomar

Robles Sánchez, Pedro. Passeig de Torras i Bages: Anys trenta. Segona part. Finestrelles 14: 97-153 (2009)

https://raco.cat/index.php/Finestrelles/article/view/214674/294242

Robles Sánchez, Pedro. Quan el passeig de Torras i Bages va canviar de nom (segons ho van veure uns nois d’onze anys). Finestrelles 10: 143-145 (1999).

https://raco.cat/index.php/Finestrelles/article/view/214573/294189

Vinyes i Roig, Pau. Eugeni Parareda i les víctimes andreuenques del 19 de juliol de 1936. 2017. Opinió andruenca

http://opinioandreuenca.blogspot.com/2017/07/eugeni-parareda-i-les-victimes.html

Vinyes i Roig, Pau. Jaume Oller i Prats, la primera víctima antifeixista de Sant Andreu de Palomar. 2021 Opinió andruenca

http://opinioandreuenca.blogspot.com/2021/06/jaume-oller-i-prats-la-primera-victima.html